viernes, 19 de octubre de 2012

Para Camilo


 
No llores, Camilo
que aunque a veces no pareciera
la alegría aguarda calladita donde menos uno se la espera

Y allá fuera, tanto como acá adentro,
el amor resiste y se mantiene en pie
peleando la lucha de las flores

No llores, bebé
que todavía quedan millones de cosas
por las cuales sonreír

aún existe el mar y el cielo
con sus azules profundos y misteriosos

todavía en la noche están las estrellas
con sus llamas que nunca duermen
y las aves, y los árboles, y las montañas

un planeta entero para el que sí somos todos iguales.

No llores, hijo mío
que aunque allá afuera parecen ganar los malos
somos más los buenos

y si es verdad que el asesino y el explotador
se mueve con cautela y astucia
no olvides que contra la fe y el amor nada se puede

No llores, bebé
que es mentira que lo diferente sea malo

las cosas más hermosas nacen por accidente
y la gente corriente se equivoca llamando “errores”
a lo que Dios llama milagros

No llores, mi Camilo,
que acá está mamá para cuidarte del coco
tanto del de mentira como del que de verdad hay que cuidarse

Ahora mejor duerme un poco
que la vida apenas comienza
y es mejor que nos agarre descansados

es mentira, Camilo, que la vida es corta
la vida es larga, larguísima

y también terriblemente hermosa

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