lunes, 12 de noviembre de 2012

la ciencia, ciega y pretenciosa


Algunas veces, dice la ciencia que por error,
a papá o a mamá se le escapa un cromosoma de más
que corriendo va a alojarse en el par 21
del nuevo bebé que se empieza a crear

tristemente la mayoría es descubierta por los médicos
que desde su blanca y sabia ciencia
condenan a muerte a los bebés
privando a sus padres del placer
de conocer personitas tan especiales

Sin embargo como el destino es más ágil que la academia
una buena parte pasa desapercibida
y sólo cuando nacen se revela
su no tan extraña condición

Lamentablemente su nacimiento
no es como el de todos,
las lágrimas suplantan los globos de colores
y la alegría se esconde un rato tras el velo del dolor

los médicos reemplazan las visitas de familiares y amigos
y los padres tienen que aprender de un día para otro
un diccionario de nuevos términos y definiciones

diccionario éste que un buen día deciden botar a la basura
o consultar sólo en ocasiones necesarias
cuando comienzan a comprender
que la ciencia les dijo sólo la mitad del cuento

y que por ejemplo el genetista les contó
cómo la trisomia 21 era la responsable
de los ojos almendrados de su hijo
pero olvidó por completo decirles
la forma distinta y creativa
en que esos ojitos verían el mundo

o el cardiólogo que les informó
del pequeño soplo en el corazón
pero no recordó contarles del inmenso amor
que ese corazón siente en cada latido

o el neurólogo que habló durante horas
de la hipotonía muscular
y se le pasó por alto comentarles la fuerza de los abrazos
o la constancia de las manitos para poder tocarlo todo

o el psicólogo que con su halo fúnebre
recitó uno a uno los problemas de cognición
sin decirles que también tendrían que convivir
con la felicidad plena que cabe en una sola de sus sonrisas

pero es que la ciencia es así: ciega y pretenciosa
confiada en los libros y cerrada a la vida,
que no deja de demostrarle que la naturaleza no comete errores

y que los humanos insisten en llamar “accidentes”
a lo que Dios nos envía como “milagros”

No es de extrañar entonces
que bajo todo pronóstico y contra toda regla
las y los niños especiales prosperen y crezcan
llenando su entorno de sorpresas

No debe para nada parecernos raro
las inmensas lecciones que viene a enseñarnos

que sean los mejores amigos del mundo
que aunque les cueste entendernos siempre nos acepten
y que aunque en la vida llueva
su abrazo siempre esté como un refugio

No es de sentarse a estudiar tampoco
la asombrosa casualidad
que hace que su Día coincida precisamente
con el Día Mundial de la Poesía

¿Qué más poesía que la vida demostrando cómo puede más que cualquier teoría?

¿Qué más poesía que la valentía con que ellos y ellas enfrentan sus días?

la paciencia de aprender a aprender
la fortaleza de su autoestima
la perseverancia y su valía

¿Qué más poesía que las personas con Síndrome de Down
y su inmensa capacidad de producir alegría?

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