lunes, 19 de noviembre de 2012

Bárbara Rondón, todo un orgullo down venezolano

Hoy queremos publicar esta nota, que apareció en los medios de comunicación venezolanos hace una semana, con ocasión del XVI Congreso Internacional de Síndrome de Down, realizado en Caracas el 10 y 11 de noviembre, y que publicamos tarde con total premeditación, a fin de reeditar esta noticia, que por su tema pareciera los medios tocan sólo ese día y esperan calladitos hasta el año siguiente.

Se trata de un reportaje hecho a Bárbara Rondón, ella es venezolana, tiene 27 años, habla tres idiomas, estudia Artes Liberales en la Universidad de Pricenton, trabaja hace más de siete años en una tienda por departamento, es hija del periodista César Miguel Rondón, es una persona con Síndrome de Down, y este año fue la encargada de dar la charla de inauguración de este Congreso.

Bárbara es todo un orgullo down venezolano y un ejemplo de superación, pero esa frase no puede convertirse en una alocución casi sin contenido, esa superación está compuesta por inumerables factores, donde casi nada sobra: una fuerza de voluntad increíble, una familia sólida, amor, comprensión, perseverancia, estimulación temprana y adecuada, estima, autoestima, oportunidades médicas, terapéuticas y académicas. Todo un conjunto que permite superar en colectivo todo tipo de barreras.

El caso de Bárbara está ahí para demostrar que sí se puede, pero que hasta que todas las personas con Síndrome de Down no tengan las mismas oportunidades (y eso pasa por una adaptación del currículo educativo, de la visión médica y terapeútica, una apertura social y una democratización de los servicios, tratamientos y terapias) lamentablemente casos como éste seguirán siendo la excepción y no la regla.

Porque no se trata sólo de si las personas con down son capaces o no, que de eso no hay duda alguna en que lo sean. Se trata de que si nosotros como nación no brindamos las oportunidades adecuadas a estas personas desde que son niños y niñas, simplemente estamos y seguiremos violando sus derechos constitucionales a la educación, la salud, el desarrollo pleno de sus capacidades y su participación.

Tal vez el primer paso para activarnos en pro de facilitar todas las herramientas para el buen y completo desarrollo de las personas con síndrome de down sea recordar siempre y no perder de vista nunca que las personas con síndrome de down son personas.    

Acá les pego la nota publicada por el diario "El Nacional" del 11 de noviembre de 2012:
 

“No soy especial por ser síndrome down, sino por lo que hago”

Bárbara Rondón, de 27 años de edad, ha demostrado que la condición especial no es impedimento para superarse. Habla tres idiomas y cursa estudios superiores en Estados Unidos


De frente, viendo con aplomo a decenas de asistentes en el auditorio Fernando Crespo Suñer de Ciudad Banesco, en Caracas, se expone Bárbara Rondón. Hace días que ha pensado en el momento de la conferencia, pero es imposible que no la ataquen los nervios unos minutos antes de ofrecer el discurso inaugural del 16° Congreso Internacional sobre Síndrome de Down.

Es la primera vez que cuenta su historia a tantas personas –como dice ella– con la intención de demostrar que se ha convertido en un ejemplo que debe seguirse. 

A medida que desaparecen el nerviosismo, Bárbara Rondón, de 27 años de edad, exhibe algunos méritos: dominio de tres idiomas –español, inglés e italiano–, una medalla de plata en equitación ganada a los 9 años de edad, estudios de Artes Liberales en una universidad de New Jersey, en Estados Unidos, y más de siete años de experiencia laboral en una tienda por departamento. Así deja sentado que venció los obstáculos impuestos por el síndrome de down.

“No soy especial por ser síndrome de down, sino por lo que hago. Para mí es fácil ser un modelo por seguir, pues soy una persona que enseña y comparte sus logros. La idea es que otros aprendan de ellos y crezcan”, señala Rondón. Sus palabras levantan de sopetón a una multitud de los asientos del auditorio para aplaudirla. Para Juan Perera, representante de la Asociación de Síndrome de Down de Baleares (España) y ponente en el congreso, las personas especiales poseen cualidades que deben ser aprendidas por el resto de la sociedad. “Si hay una virtud en la cual son expertos es en la paciencia. Saben esperar y jamás se desesperan. Valoran lo que a muchas personas no les cuesta casi aprender. De ellos debemos aprender valores como la tolerancia, el respeto y la paciencia, entre otros”, indicó.

Quizás el mayor obstáculo que se asoma a medida que pasan los años para una persona especial es superar las dificultades al hablar. Rondón admite que en ocasiones no soporta las dificultades para comunicarse: “Por escrito me expreso mejor. Cada vez se me hace más complicado hablar”.

Su casa, en Estados Unidos, es un almacén de escritos: poemas, una biografía y otras expresiones. Hace poco que ha apelado por abrir un blog para llevar a los demás su experiencia. También protagonizó el cortometraje “Down to Be Up” sobre su vida, realizado por su hermana Victoria Rondón, y nominado en un festival de vídeos de Miami. “Quiero ser consejera para ayudar a la gente”, asegura.

En la universidad sigue un curso de Psicología y su expediente de notas suele distinguirse por acumular la mayor calificación: A. “Nadie puede colaborar con mis obligaciones. Cada día trato de aprender muy duro lo máximo que pueda. Nunca he dejado de luchar, especialmente cuando tengo una meta en mi mente”.

Apoyo
Los padres de Bárbara, César Miguel Rondón y Adriana Mendoza, coinciden en calificarla de una bendición. Indican que desde niña fue decidida, segura, una explosión de energía. De acuerdo con María Susana Padrón, presidente de la Asociación Venezolana para el Síndrome de Down, es fundamental el apoyo familiar y de la sociedad para el desarrollo de las personas especiales.
En el caso de Bárbara no ha faltado ese espaldarazo. Su familia asegura que no aprecian la condición especial como una discapacidad, sino como una oportunidad que los obliga a esforzarse por trabajar más unidos. “Más que aprender de nosotros, ella nos ha enseñado. Su autoestima es sorprendente, es como una inyección de optimismo”, explicó César Miguel Rondón.

Cierre del congreso
Hoy termina el 16° Congreso Internacional de Síndrome de Down con un ciclo de ponencias que incluye a invitados de España como los doctores Pere Pujolás y Juan Perera. También contará con la intervención de María Cristina Aguerrevere y Jenny Munivrana, representantes de Avesid, que expondrán sobre el aprendizaje cooperativo.
En el lugar están dispuestos varios stands con venta de juguetes, franelas, tazas, con la intención de destinar fondos en algunos casos a varias organizaciones. El evento, igualmente, es patrocinado por Banesco, Kores, Audio Evento y Hotel Tamanaco, entre otras empresas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario